Fuimos con unas expectativas y salí de allí tan decepcionada. Lo único que se escuchaba como excusa era “Low Season”!
A nosotros NADIE nos regaló nada, todos fuimos pagando por algo que nunca llegó.
El personal cansado o desanimado. Hubo uno en particular que nos faltó el respeto de la manera más atroz, Espinal!!
Nos levantó a las 7am luego de una jumeta el día previo disque dejándonos saber que teníamos un desayuno cortesía del hotel. Que no reserváramos en ningún lugar nada que el nos haría la gestion. Saben que era? Perdimos 2 horas de nuestra corta estadía (por suerte fuer corta); para llevarnos a desayunar e intentar meternos por ojo, boca y nariz una membresía. Les dijimos que NO desde el primer momento. Y saben que? Nos dejaron sin reserva, solo una noche y fue donde el quiso y a la hora que quiso. Eso es una falta de respeto!! Tengan presente para cuando vayan, no caigan.
Cabe destacar el servicio de Erica en el bufet al igual que Pablo y Ana (ambos en el desayuno). Que chulería de personas!!
Y en el lobby, estaba la tan aclamada por nosotros, Angelica. GRACIAS!! Fuiste muy gentil. Dios te cuide y bendiga en cada paso que des. Gracias por tu amabilidad y compromiso tratando de hacernos sentir bien recibidos.
Un consejo!? No abusen de la confianza que nosotros los turistas, depositamos en ustedes. He ido a varios hoteles y en este, ha sido mi peor experiencia.
Adicional, añadan carritos para el transporte interno, es complicado andar con personas incapacitadas