La recámara de diseñador se encuentra del otro lado de la calle y no muy cerca del beach club, en frente hay un restaurante que apaga la música a las 11 pero se siente muy independiente, lo único que si es mejorable es qué hay demasiada humedad el la recámara, ni con el aire acondicionado se siente menos húmedo, al parecer hasta tiene problemas de hongos de humedad, de allí en fuera la atención en el restaurante, el desayuno es muy bueno, la playa muy bonita y un muelle para unos atardeceres increíbles, 100% recomendable sin embargo no recomiendo las habitaciones que son de diseñador, siendo que son más caras, están más lejos de la playa, asimismo la atención con la recepcionista súper bien y muy accesibles para que una vez que hagas check out puedas guardara tus cosas y seguir disfrutando del beach club, estuvimos muy a gusto