El hotel está xs, no es nada amigable en cuanto accesibilidad para sillas de ruedas y carriolas, hay pocos elevadores y hay un punto donde a fuerza tienes que bajar escaleras, la comida está promedio, el buffet siempre lo mismo, los cocineros cero serviciales, lo único bueno fue el servicio de todos los meseros en especial del bufet, suuuuper atentas (siempre nos tocaron mujeres) muy carismáticas y serviciales. Las albercas creo que ya no son suficientes para todas las personas, estaban llenísimas y pues se veía sucio de tanta gente, el área de niños la cierran muy temprano y es muy chiquita. En las habitaciones en la noche si alguien hace ruido se escucha bastante, dos noches no dormimos nada. En general no es lo que esperaba, no regresamos a este lugar