Excelente de inicio a fin. El primer día en recepción, ANA fue sumamente amable al recibirnos un tiempo antes de lo esperado, y se aseguró de que podamos acomodarnos lo antes posible. Todos los días tanto en las mañanas como en las tardes, tenían café, chocolate caliente, pop corn, agua de limón, galletas, entre otras opciones para los huéspedes, como servicio complementario. El día del check out igual el personal fue muy amable con nosotros, guardando nuestro equipaje y al regresar por él, ofreciéndonos agua, uso de los baños para huéspedes, y haciéndonos sentir siempre como en casa. Sin duda volveré a hospedarme aquí en mi próxima visita a San Francisco, 10 de 10.