ANTES DE RESERVAR, LEE ESTA OPINIÓN COMPLETA.
EN RESUMEN: NO TE RECOMIENDO BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA HOSPEDARTE EN ESTE HOTEL.
Este lugar está muy lejos de ser un hotel de cinco estrellas y cuatro diamantes como presume Iberostar. Lo que vivimos aquí no fue una mala experiencia aislada, fue una cadena constante de fallas, engaños y cobros abusivos.
Lo poco rescatable (porque también hay que ser justos)
Empiezo por lo positivo, aunque es mínimo:
• El servicio en los restaurantes sin reserva es realmente bueno. Viajar con una bebé menor de 2 años no es fácil y aquí, al menos en estos restaurantes, encontramos empatía y buen trato.
• El equipo de entretenimiento cumple. No es sobresaliente, pero se esfuerzan por hacer sentir especiales a los niños.
• Las albercas principales, la de actividades y las terrazas panorámicas son bonitas. La playa está limpia y es muy tranquila para niños pequeños.
• Los concierge desde su escritorio son amables.
Y hasta ahí.
Ahora sí, por qué NO debes reservar en este hotel
Puedes revisar mis otras opiniones y verás que no escribo desde el enojo, sino desde la experiencia. Dicho eso, lo que hace Iberostar aquí es tomarle el pelo a sus clientes.
Check-in indignante
El servicio de check-in es nefasto. El personal de recepción parece permanentemente molesto y te reciben peor que en un hostal, no como en un hotel de lujo.
“Upgrades” que en realidad son downgrades
Iberostar juega con las categorías de habitaciones para ofrecerte supuestos upgrades