Tenía altas expectativas sobre este hotel, pero en general la experiencia no alcanzó a cumplirlas.
Bebidas y barra:
La barra de vinos y licores es de calidad media. Las marcas son comerciales y de gama baja, especialmente el tequila, que era de una marca llamada “Piñata”, de sabor bastante deficiente. En mi caso preferí comprar una botella fuera del hotel y no consumir en la barra.
Restaurantes de especialidad:
La comida en general es buena, pero las políticas de reservación son poco flexibles. El personal de hostes carece de criterio: si reservaste para seis personas y llegan solo cuatro (aunque el restaurante esté casi vacío), cancelan la reserva completa en lugar de permitir el acceso a quienes ya están presentes.
Instalaciones:
El hotel se nota antiguo y necesita mantenimiento. Durante mi estancia, el área infantil estaba inhabilitada por remodelación, lo cual fue una decepción si viajas con niños.
Actividades y entretenimiento:
El programa de shows y actividades cambiaba constantemente, sin previo aviso, lo que hacía difícil planear el día.
Conclusión:
No es un mal hotel, pero definitivamente no corresponde a la categoría o precio que presume. Con algunos ajustes en servicio, flexibilidad y calidad de bebidas, podría mejorar considerablemente.