El hotel necesita renovaciones y mantenimiento urgente. Se ve viejo y con alguno que otro descuido. Sin embargo, se encuentra muy bien ubicado y con acceso a muy buenos restaurantes y bares a una corta distancia.
Derek, de recepción, es el alma de ese lugar. Es amable y muy servicial. Por otro lado, Angel, también de recepción, necesita repensar muchas cosas, pues es obvio que no le gusta su trabajo y se nota con el trato al huésped.