El lugar en general es muy bonito, instalaciones muy bonitas, las habitaciones nuevas, minimalistas, limpias y amplias. Las albercas con agua tibia todo el día y con horario nocturno lo cual agradecimos muchísimo!! El personal en general es muy amable, sin embargo, el servicio en los restaurantes es muy malo, son muy, muuuuy lentos, es muy difícil que un mesero te atienda en cualquier horario, ya sea desayuno, comida o cena, y la comida no es tan rica como se esperaría. En el restaurante italiano a pesar de tener reservación y estar en nuestra mesa, esperamos una hora y no nos llegó nuestra comida, decidimos retirarnos.