Hotel muy bonito y estratégicamente, localizado muy cerca de la gran mayoría de los atractivos de Chicago. Tiene cerca supermercados, estaciones de metro restaurantes, la atención es excepcional. El cuarto lo hacen todos los días, aunque es una habitación pequeña, tienes lo necesario y el precio me pareció bastante accesible porque el desayuno es muy completo y tienes café té y agua las 24 horas que para mí es muy importante. La única observación sería el Internet, que en ocasiones es bastante lento, pero de ahí en más es una excelente opción en Chicago al que con gusto regresaría .