Lo que no nos gustó, fue varios temas de mantenimiento, en el área del baño, la tasa estaba floja, cuando llegamos a la habitación no tenía luz, pero lo resolvieron en el momento, a los días nos percatamos que había un nido de hormigas en piso donde va la cabecera de la cama, se entiende que hay jardín y pueden llegar a meterse, pero que ya vivan ahí mismo en la habitación no se acepta, en el aérea de buffet, la comida es muy repetida y aunque haya opción es lo mismo, los bares son atentos en la mayoría, excepto en el que está en la piscina abajo del restaurante mexicano, ahí si te tratan mal, te hacen caras y de te ponen al tu por tu, incluso hubo una situación con una de las trabajadoras de nombre Erika, que nos reto a ir por el gerente a ver qué le hacía, nos decía que para 60usd que pagamos por estar una semana no merecía que ni nos atienda.
Pasemos a lo que nos fue agradable, la mayoría de las meseras con nuestra hijas fueron muy atentas, incluso el chef William Plascencia fue muy atenta con ellas, fuimos al restaurante Dominicano y si tuvo buen sabor de boca junto con el Japonés.
También desde el inicio nos asignaron un asistente y fue muy amable, solo que no nos ayudó a cambiar el 3 restaurante que fue el Tex-mex, el cual ellos conoce. Cómo de comida mexicana, también el personal de guesst services le falta un poco más de capacitación, como que se hacen bolas o de plano parece que no te quieren cambiar las reservas que ya te fueron asignadas.