La ubicación del hotel es excelente, estás en pleno corazón de Manhattan, y a unos pasos de Penn Station, que tiene muchísimas líneas de metro, tren, autobuses y demás. Las habitaciones son extremadamente pequeñas: con dos maletas grandes tuvimos problemas para caber. En nuestra estancia de 5 noches, solamente una vez nos hicieron servicio de aseo, y eso que todos los días salíamos desde muy temprano. La experiencia en general fue buena por el precio, y si no vas a llegar más que a dormir, es una muy buena opción para estar bien ubicado en Manhattan.