La estancia ha sido muy agradable. La habitación es espaciosa, la cama es grande, hay un sofá, escritorio, nevera, tv y un baño completo con jabón, champú y acondicionador.
También disponen de un balcón pequeño o terracita.
El hotel dispone de piscina y de lavadoras y secadoras.
Pero lo mejor son las/los recepcionistas, muy amables, educados/as y eficientes.
Si volviera a Québec, confiaria en el mismo hotel, aunque está a 8 km del centro, tiene un bus muy cercano con paradas en el centro.
Hay supermercados a pocos minutos.
También hay un bus que va y viene del aeropuerto, a 5 minutos andando del hotel.
El único problema, es que si los vecinos son ruidosos, los vas a escuchar (a no ser que te quejes)-
Buena relación precio-cualidad