La infraestructura de las habitaciones es excelente, encontrándose completas y en óptimas condiciones para el descanso. Asimismo, es justo destacar la afabilidad y buena disposición de los colaboradores, quienes brindan un trato humano muy amable. No obstante, existe una discrepancia significativa en la gestión del régimen "todo incluido", ya que la oferta gastronómica es sumamente limitada al no contar con servicio de buffet ni snacks, sumado a inconvenientes técnicos que impidieron el consumo de bebidas básicas durante la estancia.
Considero que el establecimiento tiene un gran potencial, pero actualmente se ve empañado por políticas de servicio restrictivas, como el horario de salida a las 11:00 a.m. sin derecho al almuerzo final. Es una opción económica donde el huésped debe estar consciente de que recibirá un servicio elemental. Recomiendo al hotel revisar sus procesos operativos de alimentos y bebidas para que la experiencia del cliente esté a la altura de su buena infraestructura y de la calidez de su personal.