El hotel en general está muy bien, bien situado, habitaciones renovadas, baños nuevos y modernos… el desayuno está bien sin ser excepcional. Es recomendable para visitar Londres.
Lo único malo es que en las habitaciones que dan detrás, se oye un ruido bastante fuerte de un motor o similar, ya que aunque kas habitaciones están renovadas, no han cambiado las ventanas que son súper antiguas y no aíslan nada del ruido. En invierno aún se puede soportar, pero en verano olvídate de abrir las ventanas porque el ruido sería insoportable para dormir y no hay aire acondicionado…