Desde nuestra experiencia, mientras una parte del personal trabaja dando lo mejor de sí, otra parte del mismo hacen lo contrario, como por ejemplo la gerente del Spa quien presenta un deplorable trato al huesped y ademas denota falta de competencia para la posicion que ocupa. Sin embargo tambien está Merihan, de servicio al huesped, quien presentó un profesionalismo y una empatía resaltables y que, en cierta medida, sirvió para rescatar lo negativo recibido de otras áreas. La cena del 31 de diciembre, vendida como algo memorable, fue realmente todo menos eso; definitivamente que la cena del bufé estaba mucho mejor. La animación muy pobre, con un equipo de empleados que parecían estar locos por irse todos los días. La limpieza excelente; la calidad de la comida muy buena, el restaurante francés nos encantó. El lugar es muy lindo y la playa preciosa.