Hotel retirado del centro de la ciudad de Puebla, sin embargo es un lugar muy familiar, con instalaciones
cuidadas, muy limpias, con estacionamiento de facil acceso y en el que el auto puede permanecer muy cercano a la habitacion que te toque.
la alberca de buen tamaño, rodeada de un jardin muy cuidado que le da privacidad a los bañistas y a las habitaciones que le rodean.Su punto debil el restaurante la comida no es de lo mejor, podrían mejorarla. Solicité unas enmoladas y el mole de buen sabor pero le falto que estubiera bien cocinado, me presentaron un mole tibio y con grandes grúmulos que evidencian la falta de cocimiento. Deberían cuidar la preparación de los alimentos y sería un 10 redondo el lugar.