Todo el personal muy amable y servicial. El único “pero” fue en particular una persona de promoción que acosó a mi esposa y a mi. Pesar de que en varias ocasiones le dijimos, de manera expresa, que no nos interesaba ni obtener información, menos aún adquirir una membresía, a tal grado que se colocó frente a nosotros ni dejándonos caminar. Si la primera regla del hotel es “no es no”, los primeros en respetarla deben ser los propios empleados. Muy desagradable situación, con independencia de lo grosera y mal educada de esta persona que, por supuesto, no representa al resto del personal que es amabilísimo. Mucho atención en este rubro porque es la primera impresión de cualquier huésped que hace el ceheck in en el hotel.