El hotel está muy bien, pero no es un cinco estrellas. La piscina es muy grande, la playa al lado, con tumbonas suficientes. La comida variada y rica, el personal amable. La limpieza está bien pero siempre a la hora de la siesta, algo un poco molesto, incluso un día no me hicieron la habitación. Los masajes una maravilla, las profesionales lo hacen muy bien. Se supone que es sólo para adultos pero el día que llegué había uno, había elegido específicamente este hotel por eso, me pareció que tendrían que prohibirlo o avisar de que es posible. También me parece terrible que lleven niños cuando se supone que es para adultos.