Esta villa está bien ubicada, es parte del complejo de Paradise Village, por lo que aunque no está a un costado de este hotel se siente como si formara parte del mismo, todas las instalaciones, tanto dentro de la habitación como en áreas comunes, tienen un excelente estado de mantenimiento, todo super limpio y muy cómodo. La playa está muy amplia y hay muchas palapas. Hay personal que te acomoda y lleva camastros a la palapas que te hayan asignado, ya que en playa se deben reservar, es lo único que es un poco tedioso ya que debes ir a la alberca de un costado (a la que no se tiene acceso regular porque es para uso de otra de las torres) y solicitar una palapa.
En playa y alberca hay servicio de alimentos y bebidas y hay hora feliz por las tardes.
A nosotros nos tocó muy poca gente hospedada así que teníamos prácticamente las albercas (climatizadas) para nosotros solos. La alberca de niños es muy amplia y queda justo a la vista del balcón de la villa. Tienen unas palapas con parrillas o asadores que puedes reservar y cocinar ahí a un costado de la alberca mientras los niños se dan un chapuzon.
Me parece que es una excelente opción para viajar con niños y familia. En el cuarto encontrarás todo lo necesario para cocinar, e incluso hay cepillo eléctrico para el cabello. Cuenta con suficientes toallas para alberca y baño.
La televisión tiene distintas apps para ver series y películas.
La pasamos muy agusto y sin duda regresaríamos!