Maravillosa ubicación en el viejo Montrel, cerca de todo caminando, accesibilidad de transporte publico. El Hotel tiene una colección de arte increíble. En cada rincón encuentras una obra de arte de colección que disfrute muchisimo, respecto al arte pop, moderno y contemporaneo. El personal es exageradamente amable, lleno de personas jovenes que son muy serviciales y dinamicos. La ropa de cama y baño es estupenda. El desayuno es muy basico, totalmente Continental, pero con pan recién horneado y café preparado al momento. Sugeriría un poquito de mas variedad. Sin duda lo recomiendo al 100.