Me había quedado anteriormente en este hotel y siempre había tenido buenas experiencias, pero esta última visita fue muy distinta. El servicio del personal sigue siendo muy bueno, pero las instalaciones y el estado general del cuarto dejaron mucho que desear.
Estuvimos dos días sin agua y tuvimos que estar pidiendo varias veces a mantenimiento que arreglara la regadera. Además, encontramos dos cucarachas en el baño. El desayuno también bajó bastante de calidad; lo recordaba mucho mejor en visitas anteriores. Y, aunque supuestamente lo remodelaron recientemente, el hotel ya se ve bastante viejo y descuidado.
Lamentablemente, después de esta experiencia, no regresaría. Hay opciones mucho mejores en la misma zona.