Solo tengo cosas EXCELENTES para decir de este Hotel. Primero, la atención es ÚNICA, todos los empleados son serviciales, atentos, amigables. Desde la persona en recepción hasta la que te atiende en el bar y resultante.
El lugar es tranquilo, hermoso, limpio, toda la jardinería está bien cuidada.
El acceso al mar está saliendo por una puerta y tienen carpas y sillas disponibles para los huéspedes. Hay mucha tranquilidad, mire personas leyendo libros junto al mar.
Si pasan vendedores, pero no te molestan a menos que tú los llames o quieres comprarles algo.
Estuve fascinada con este lugar e indudablemente volveré cuando regrese a Santa Marta y lo recomiendo si quieres pasar tu estancia tranquila, sin gente y niños corriendo por todos lados.
Y el desayuno está incluido y estaba delicioso. Nunca había tomado un chocolate caliente tan espumoso y delicioso. La arepa de huevo que pedimos una exquisitez!