La limpieza de la habitación inexistente . El cambio de toallas lo hacían cuando les parecia , la cama encajonada entre 3 paredes Los recepcionista ( a excepción de una que hablaba italiano) patéticos , no se molestaron lo mas minimo por enterderse con nosotros , ya rozando lo grosero. El desayuno justito , y por ultimo , la ubicación muy centrica pero rodeado de salas de striptis y barras americanas , ya os podeis imaginar el ambiente que hay en la calle por la noche . En definitiva MEJOR NO RESERVEIS EN ESTE HOTEL .