El hotel esta un poco alejado del centro, pero hay metro y bicicletas al lado, la cual cosa facilita la movilidad. El servicio y la amabilidad del personal excelente, el almuerzo es buffet y solo cuesta 3 euros por persona, genial, rico y asequible. Habitaciones limpias y luminosas, ducha con luces de colores.
Los únicos inconvenientes serían que hay muchísimos mosquitos, que la televisión de la habitación es toda en italiano y que al ir en pleno agosto la mayoría de locales y comercios de la zona estaban cerrados por vacaciones. Pero por lo demás genial!
9'5/10!