En las fotos parece un hotel normal, en persona la entrada tú cres que vas entrar en un hotel, pero después de la recepción parece un alojamiento de estudiantes, pero con mayores, el apartamento parece huele tinta fresca, muy fuerte, y la vista a la piscina no te pone ganas ninguna de ir a visitarla. La cama es horrible. Internet se paga a parte, aire condicionado si quieres es portátil y se paga a parte, para ir a la piscina las tuallas es a parte y por día. En final mejor que pagas un poco más a otro para que pueda descansar, por mejor comodidad, además porque hay música en frente tan alto que parece que está en el pasillo del hotel.