El personal de recepción OK, pero el cuarto era un desastre: piso flotante descascarado, lavatorio rajado, la cama contra una pared (sino no se puede abrir el placarcito) y lo peor: un serio problema eléctrico en la pared prinicipal, no funcionaba la heladera, el extractor, el tomacorriente. Hasta las 22 horas el "técnico" no había aparecido y con un fuerte reclamo nos dieron un upgrade.