El hotel se ve muy bien al ingresar, la ubicación es muy buena y el servicio también, el desayuno es bastante bueno, pero la habitación...uff. El priner día probé la cama y era horrible, como estar acostado en la tierra (durmiendo en carpa pero sin colchón) muy dura he incómoda, solicitamos un cambio de habitación pero no se pudo hasta el otro día. Este primer día no dormimos por el ruido de los equipos ó máquinaas instaladas fuera de la habitación dos pisos más abajo. Al día siguiente nos cambiaron pero para peor, la situación de la cama no cambió pero además toda la noche con ruidos en el piso de arriba. Y para colmo la habitación llena de bichos que nos picaron, ya llevo una semana rascándome. El baño con pésima mantención. No volvería a este hotel aunque me pagaran. No entiendo a estos empresarios que no cuidan su negocio por la avaricia de ganar ganar y no mantener, y no solamente pierden clientes además desprestigian el turismo de Rio de Janeiro y de Brasil. Estimado dueño del hotel le doy un consejo, compre colchones y almohadas nuevas ya tienen 30 años al menos, fumigue cada cierto tiempo, arregle los baños, cambie las alfombras, y estudie del negocio hotelero.