Es un hotel pequeño muy lindo ubicado en el barrio de Lavapies, muy cerca de las principales atracciones turísticas y aúna estación del metro de Sol. Es un edificio remodelado muy bonito. El personal es muy amable y están atentos a cada necesidad. La habitación es muy limpia, de buena amplitud y luminosa. Pasamos unos días agradables a pesar de que el clima de Madrid ha sido hostil, mucho viento y lluvia. Hay un desayuno buffet agradable, con fruta, tortilla española, jamones, pan dulce, avenas, pan salado, jugos y cafés. Sencillo pero muy completo para iniciar el día. La regadera (ducha) tiene buena presión. La temperatura es correcta. Hacen limpieza diaria. En fin que lo recomiendo mucho.