Pasamos una noche en el Ibis Budget Logroño con Rufo, nuestro perro, y la experiencia fue muy buena. El hotel está en pleno centro, lo que hace muy cómodo moverse a pie por la ciudad. La habitación, aunque pequeña (como es normal en este tipo de hoteles), estaba muy limpia y bien cuidada.
Lo que más nos sorprendió fue el silencio: pese a estar en pleno centro y coincidir con fiestas, no se escuchaba absolutamente nada, lo que garantiza un descanso perfecto. Además, el trato fue excelente, nos hicieron sentir muy cómodos viajando con nuestro perro.
En definitiva, un hotel sencillo, céntrico y práctico, ideal para descansar bien sin renunciar a la ubicación. Muy recomendable.