La habitación es cómoda, si necesitas más almohadas te las llevan. Las chicas de recepción muy simpáticas, serviciales y amables. No hay muchas plazas de parking y debes subir una cuesta, que si llevas maletas mejor dejarlas antes.
Tiene piscina pero después de una caminata, bajando una cuesta y escaleras -que con las chanclas húmedas no es muy comoda- está como una sopa, de lo caliente que estaba, la gente que había se metía y salía en nada, igual que nosotros. Que lastima con el calor que hacía. Las instalaciones son incómodas.