La ubicación es buena, con restaurantes justo abajo y el campanario a unos 10 minutos caminando, lo que hace que todo sea walking distance.
Dicho eso, el resto es decepcionante. Las fotos son claramente engañosas y no reflejan el estado real de las habitaciones. El hotel se siente viejo y descuidado, con múltiples detalles de falta de mantenimiento. La puerta del baño está muy deteriorada, el baño tenía mal olor y la ropa de cama daba una mala sensación de limpieza. Además, la televisión está mal ubicada, demasiado alta y mal orientada.
En resumen, la experiencia real no tiene nada que ver con lo que se vende online. No volvería a quedarme en este hotel.