Un día llegué a las 23:10 hrs., después de estar acompañando a un familiar hospitalizado, encontré la entrada cerrada con una reja y al preguntar a una persona que supongo era el de seguridad del hotel y que estaba sentada al final del pasillo el cómo se abria, en lugar de acercarse, saludar, confirmar si era huésped, abrirme la reja y permitirme el paso, me gritó que jalara con fuerza la reja para abrirla. Una vez en el vestíbulo, observé que el Recepcionista estaba muy concentrado en su celular, indiferente a la atención y servicio a los huéspedes, sin capacitación ambos. Pésimo el servicio.