Recepción deficiente. Nadie te acompaña a tu habitación, tienes que atravesar el restaurante y andar preguntando a los meseros que te orienten para encontrar la puerta de entrada a las habitaciones. Te contestan de mala gana.
Pregunté por el spa, y dijeron búsquelo, está arriba. Es ruidoso. Habitación y baño cómodos pero se agradecería que dejaran una botella de agua al menos de 500 ml, sólo nos dejaron 1 de 200 ml, solicitamos mas agua y la botella de 200 ml cuesta 70 pesos y tardaron 20 minutos en llevarla. Reservamos cena y tuvimos un desagradable momento, salimos de la habitación a cenar, no íbamos elegantes pero estábamos normal y recién aseados. Pedimos una mesa a la hostess para 2 que estaba sola con un sofá la cual nos fue negada. 10 minutos después sentaron a otra pareja sin reservación que la pidió. Le comenté al mesero y muy apenado lo comunicóa su capitán, y el capitán se acercó a pedir disculpas, nos dijo que la chica era nueva, estaba en capacitación, se agradece el acto pero insistió mucho en que por favor no fuéramos a considersr el acto como discriminatorio, eso fue aún mas incómodo. Eso si, la comida fue deliciosa.
La recomendación vayan sólo a comer. No duerman ahí.