El personal es muy amable y siempre dispuesto a ayudar, lo que hizo mi estancia agradable. Sin embargo, el seguimiento a las solicitudes podría ser más ágil: pedí toallas que nunca llegaron y, cuando solicité apoyo con la caja fuerte con cierta prisa, no percibí sentido de urgencia.
Me llamó la atención el servicio de limpieza. Durante la estancia únicamente retiraron la basura y repusieron las botellas de agua, una especie de refresh service, pero no tendieron la cama.
El gimnasio, aunque pequeño, está bien equipado para un buen entrenamiento. En la habitación, el agua de la regadera se salía y, al no haber tapete, el piso quedaba mojado y resbaloso.
En general, mi experiencia fue buena; con un poco más de resolución y un servicio de limpieza más completo, fácilmente sería excelente.