Es un hotel bonito, tradicional, piscina pequeña con agua muy fría, quizas climatizarla mas confort y darle mantenimiento a las marquitas que quedan con el agua en las orillas para que se vea mas bonita.
La atención fue muy buena, estuvimos cómodos. Las exposiciones de los domingos en la plazita que está a unos pasos, es genial.
Sin duda, volveremos.