Las políticas del hotel son espantosas. Tienes que pagar $100 dólares de depósito solo por si te robas las toallas, no hacen la limpieza de habitaciones diarias, debes solicitar la limpieza y te dicen que no es diario que no hay personal, hay carteles pegados por todo el hotel con cosas ridículas. La alberca no sirve está destruido el piso y las habitaciones están todo viejo, corroído y dañado. Y por último, la atención de la señorita de recepción fatal, muy grosera, se le pidió hablar con el gerente y dijo que era ella y que hiciéramos como quisiéramos, que debíamos aguantarnos.