Mi experiencia en el hotel no fue la mejor. Desde el check-in, el servicio dejó mucho que desear, el personal no fue resolutivo ni atento, ni siquiera saludaban. La limpieza de la habitación no se realiza a menos que se solicite expresamente, lo cual resulta incómodo. Además, el hotel no cuenta con un área de turismo ni proporciona información sobre actividades en la zona.
Sin embargo, el desayuno fue delicioso, y la señora Carmela que nos atendió destacó por su amabilidad y buen trato. La alberca, con su temperatura templada, fue un excelente lugar para relajarse.