La habitación limpia y confortable, con un poco de ruido por la noche, creo por estar cerca del elevador.
El día que llegué no contaba con que habría una marcha cerca del hotel, no llevaba efectivo, más que la tarjeta registrada en la app, la chica que me atendió en recepción muy desatenta, exigiéndome que tenía que pagar antes de la una. Los bancos cercanos estaban cerrados. Le dije que por la noche yo regresaba, finalmente ya estaba ahí y se puso a discutir conmigo y me dijo que tenía que pagar y si le afirmé y aseguré que en ningún momento mencioné que no quería pagar. Solo no llevaba efectivo y quería aprovechar el resto del día y a mi regreso liquidaba las dos noches. Total, que tuve que buscar el modo de pagarle, pues me dijo me cancelaría la habitación.