Nos hospedamos 5 noches con mi familia; si bien el hotel no es moderno, la limpieza, comodidad de las camas, accesos a sus distintas áreas y amenidades cumplieron a cabalidad nuestras necesidades. El personal fue muy amable y las opciones que tenían día con día en el desayuno, si bien no eran demasiadas, eran las necesarias para tener un tiempo de comida rico, saludable y basto. La ubicación era lo mejor, cerca de todo, literalmente, todo, era fácil llegar al Millennium Park, al Chicago River, a una gran variedad de museos, restaurantes, tiendas, excepcional la verdad.
Definitivamente nos volveríamos a quedar allí en nuestra próxima visita a Chicago.