Embárcate en una aventura inolvidable al corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi, donde el majestuoso Cerro Tronador se erige como el guardián de las nieves eternas y los glaciares colgantes. Su imponente presencia y el eco de sus caídas de hielo, que suenan como truenos, revelarán el misterio detrás de su nombre.
El recorrido comienza en Bariloche, tomando la icónica Ruta Nacional 40 Sur. A lo largo de 45 km, nos adentraremos en paisajes que parecen sacados de una historia. Cruzaremos el Huenuleo Pampa, bordearemos el cristalino Lago Gutiérrez y cruzaremos los arroyos Pilmayen y Melgarejo, con cada curva ofreciendo postales inolvidables.
Al llegar a la 'cuenca', nos encontraremos con el sereno lago Mascardi, cuyas aguas nos guiarán hasta el desvío que conduce al Tronador, a través de un encantador camino de grava. A partir de aquí, el paisaje se transforma: bordearemos nuevamente Mascardi, esta vez por su mística costa oeste, hasta llegar al mirador de Isla Corazón, un punto panorámico que roba suspiros.
El recorrido nos llevará frente al enigmático Cerro Los Emparedados y por el serpenteante río Manso Superior, hasta llegar a Pampa Linda, el lugar ideal para disfrutar de una vista inigualable del imponente Tronador.
A medida que avanzamos, atravesaremos el Valle de Vuriloches, un paraíso natural escondido, y atravesaremos un exuberante bosque sombreado que nos llevará al fascinante Ventisquero Negro, una obra maestra de la naturaleza.
La excursión culmina en la base del Cerro Tronador, una colosal obra de la naturaleza con sus 3,454 metros sobre el nivel del mar y sus tres picos: Internacional, Argentino y Chileno.