Me encantó, el servicio y la amabilidad de todo personal se siente desde que llegas. El dormitorio es pequeño, pero muy limpio y bien distribuido (entraron mis 2 maletas grandes abiertas y otra más sin problemas). El hecho que hay productos de aseo (mascarillas para el rostro, distintos tipos de cremas para la piel, sales de baño e incluso protector solar), así como té/café para agarrar cuando uno quiera, es increíble. El lugar es ideal, está cerca de la estación de Tokio y muchas otras estaciones. Si vas o llegas de Haneda o Narita, la estación Takaracho te lleva directo a cualquiera de las dos, es increíble.