Es la segunda vez que vamos. El alojamiento está limpio, situado en una urbanización estupenda, con tres piscinas, tobogán, cerca de la playa, panadería, frutería y farmacia en la misma urbanización, mercadona muy cerca, paseo marítimo y chiringuitos. Un lugar muy tranquilo para pasar las vacaciones.Vuelvo a reseñar, al igual que el año pasado los puntos negativos. No hay persianas y entra mucha luz por la mañana, se necesitan sartenes que no se peguen y cambio de colchones porque son incómodos. Por los demás, todo genial.