Jamás dejamos cosas a la vista pero en esta ocasión olvidamos guardar una cajita con varios aretes y pulseras chafas, solo había una cadena de oro con el nombre de mi mamá y se la robaron, todo lo demás intacto. Buscamos en todos lados y nada. Al hacer el reporte se portaron bien al principio, lo malo fue al día siguiente y cada que preguntábamos. Hay tantos encargados de recepción que cada que nos acercábamos a preguntar alguna noticia, teníamos que repetir la historia, no se compartían la información.
Una persona nos dijo que “ganaban bien las mucamas y que no creía que por eso iban arriesgarse a perder el trabajo”, como si nosotros lo hubiéramos extraviado o inventado. Fatal. Está bien ubicado pero prefiero hospedarme en otro lugar sobre la zona.