Este hotel esta a la salida de la autopista, lo único bueno que tiene, por lo demás, está viejo, no tiene ascensor y las habitaciones son pequeñas ,en la ducha casi no cabes y el aire funcionaba pero caía agua del aparato y estaba sin la carcasa. Se les olvidó limpiar la habitación y cuando llegamos y avisamos, lo único que hicieron fue subir y hacernos la cama. Las recepcionistas solo hablan en francés.
No teníamos contratado el desayuno pero lo que pudimos ver es escasísimo y simple para el precio que vale.