Es un hotel que cuenta con todas las comodidades del todo incluido. Las piscinas son para todos los gustos, con ondas, los ríos lentos, las de niños con juegos. Cuenta con un espacio para el entretenimiento de los niños muy completo.
Las comidas son variadas y de calidad, no nos cansamos de la comida, y el servicio es a todas horas, incluyendo una estación de madrugada. Las bebidas también son de calidad. La limpieza, en las habitaciones y en los espacios públicos del hotel, fue impecable. Desde temprano se veía gente trabajando en el parque.
La única desventaja fue el idioma. Si bien los empleados trataban de hacerse entender, la mayoría no habla español y eso dificultaba la comunicación.
Esperamos volver algún día