El hotel está a los pies del recinto del castillo, en el barrio de. Los apartamentos son grandes, cómodos y bien equipados. El personal muy amable, esforzándose incluso en hablar español. Éstos son puntos fuertes.
Por otra parte, para acceder a los apartamentos hay que subir con el equipaje por una escalera de caracol no apta para cualquier persona. Una vez dentro del apartamento, en el baño se concentraba un desagradable mal olor que el estractor no era capaz de eliminar por completo.
Para llegar a los puntos obligados de visita de la ciudad vieja y nueva hay que atravesar todos los días el precioso puente de Carlos. Llegar a la plaza vieja lleva unos 20 minutos (sin prisas).