Lamentablemente esperaba que siendo un Hampton (hoteles reservados anteriormente en otras instalaciones) el servicio y la limpieza serían de excelencia. Nuestra habitación tenía la puerta del baño rota, no cerraba, adicional a que parecía que quien limpiaba nunca tuvo cuidado con la limpieza ya que sobre los topes había tanto polvo acumulado que terminó mi hijo y su novia con una alergia que duró todos los días de la estancia. Avisamos de la puerta y luego que dijeron que estaba lista llegamos al cuarto y no le habían hecho nada, nos volvimos a quejar y al próximo día en la tarde fue que la trabajaron, un trabajo mediocre, le pusieron todos los tornillos que tenían en la gaveta. El baño estaba sucio, el TV estaba defectuoso (los colores se veían como si fueran películas viejas o simplemente no se veía el canal). El
Servicio en el counter lamentablemente fue fatal, no mostraron interés ninguno, adicional a que lo hubo cuidado, luego de verificar la puerta dejaron la puerta abierta (no juntaron bien, esto pasó en dos ocasiones), solo dos personas destacaron, alguien que recibió nuestras maletas y en el área de desayuno (el único día que fuimos un caballero nos brindó un excelente servicio haciéndonos sentir agradables simplemente haciendo unos waffles para nosotros, excediendo nuestras expectativas, mi esposo pidió algo de jalea él se lo consiguió). Muy triste para nosotros porque conocemos esta cadena de hoteles.