Es un edificio antiguo , pero está en un muy buen lugar, frente a la estación central y a dos calles de la plaza donde se pasa el bus del aeropuerto. Hay muchos restaurantes alrededor, está a una media hora andando de la plaza del Duomo. La única queja es, creo que la mía siempre es la misma, que las televisiones no te dan acceso a ver el contenido de tu pendrive. En el siglo que estamos es muy importante para el viajero poder ver entretenimiento en tu propio idioma. Que me importan a mi los programas de un país que no es el mío. Llevo un pendrive con algunas series y no hay manera. La tv está en "modo hotel" y me da mucha rabia. Por lo demás, es un establecimiento que me ha gustado. La señora del restaurante un 10. La limpieza otro 10. Y el ascensor, bueno aquello parecía una caja de zapatos de niño ;) Pero bueno, por lo menos hay uno.