El hotel es hermoso. La alberca y los jacuzzis tienen una vista espectacular, aunque me hubiera gustado que el agua estuviera un poco menos caliente. Sería ideal que mejoraran la calle de acceso, ya que no ofrece el mejor sense of arrival.
Otra área de oportunidad es contar con más personal disponible para trasladar a los huéspedes de regreso del restaurante al hotel después de la cena; tuvimos que esperar aproximadamente 40 minutos bajo una ligera lluvia, lo cual resultó bastante incómodo.
En general, el servicio es excelente, especialmente el de los meseros —en particular, Juan de Dios, quien fue muy amable—, así como el de recepción, con Jordi y Evelyn. ¡Gracias a todos!