La ubicación del hotel es magnífica, se llega caminando rápidamente a Bank, Covent Garden, Soho, Oxford Street… además de tener a 2 minutos la estación de Holborn.
El personal muy amable, aunque es verdad que alguno de los chicos de recepción hablaban muy bajo y vocalizaban poco.
El desayuno genial, muy saludable y de calidad.
Las habitaciones muy cómodas modernas y limpias; pero es verdad que muy pequeñas.
Aún así es recomendable 200%.
Nos quedamos en la 518, evitar las 1xx y 8xx, ya que quedan en planta baja o sótano.